El contenido de humedad es el factor clave que afecta la estabilidad de los suelos deportivos de madera.

Un control inadecuado puede provocar deformaciones y grietas.
Antes de la instalación, el contenido de humedad de la madera debe coincidir con la humedad ambiental local. Generalmente, la diferencia entre el contenido de humedad de la madera y el ambiente de uso no debe superar el 2 %. En las regiones secas del norte, el contenido de humedad de la madera suele controlarse entre el 8 % y el 12 %; en las regiones húmedas del sur, entre el 12 % y el 15 %. Se puede utilizar un medidor de humedad para realizar pruebas y se realiza un muestreo aleatorio de cada lote para garantizar que cumpla con la norma.
Durante la instalación, la obra debe estar bien ventilada, pero se deben evitar vientos fuertes para evitar cambios repentinos en el contenido de humedad de la madera. Al colocar el suelo, las juntas de dilatación reservadas también pueden proporcionar espacio para la expansión y contracción de la madera debido a los cambios en el contenido de humedad, reduciendo así la probabilidad de deformación. Durante el uso, es necesario controlar la humedad ambiental del local. Se recomienda instalar un deshumidificador o humidificador para mantenerla entre el 40 % y el 60 %. Encienda el deshumidificador cuando el ambiente esté húmedo en verano y el humidificador cuando esté seco en invierno, y utilice el aire acondicionado para ajustar la humedad. Supervise regularmente la humedad del suelo. Si detecta fluctuaciones anormales, ajuste la humedad ambiental a tiempo para evitar problemas como la deformación del suelo.
