El rendimiento antideslizante es clave para la seguridad de los suelos deportivos de madera y debe garantizarse integralmente en diversos aspectos, como materiales, revestimientos y mantenimiento.

La textura de la madera en sí misma tiene un cierto efecto antideslizante, y la textura natural de la superficie del arce proporciona una fricción básica. Pero aún más importante, se utiliza un tratamiento de revestimiento superficial. Los suelos deportivos profesionales de madera utilizan pintura antideslizante UV, que puede formar texturas cóncavas y convexas a nivel micrométrico y mantener una fricción estable en estado húmedo. El coeficiente de fricción debe controlarse entre 0,4 y 0,6, para que no sea demasiado resbaladizo como para provocar caídas, ni demasiado astringente como para afectar la flexibilidad deportiva.
Durante la construcción, el espesor del revestimiento debe ser uniforme, generalmente de 3 a 5 veces, y cada vez que se seque, debe pulirse para asegurar una fuerte adherencia. Si el revestimiento es demasiado fino, se desgasta fácilmente y pierde su efecto antideslizante; si es demasiado grueso, puede agrietarse y desprenderse.
Durante el mantenimiento diario, evite que el suelo quede demasiado liso. Si se detecta una disminución en el rendimiento antideslizante, se puede aplicar un tratamiento profesional, como la repintado. Asimismo, limpie a tiempo las manchas de agua y aceite del suelo, ya que estas sustancias reducen la fricción y aumentan el riesgo de resbalones. Compruebe periódicamente el coeficiente de fricción y mídalo con instrumentos profesionales para garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad deportiva.

