No todos los suelos de madera deportivos son iguales; cada deporte tiene requisitos específicos para las especificaciones del suelo.

Los deportes de contacto de alta intensidad, como el baloncesto y el voleibol, requieren suelos con alta absorción de impactos (≥55%) y buen rebote, generalmente con un panel de arce de 22 mm de espesor, vigas de doble capa y una estructura de almohadilla de goma. El bádminton y el tenis de mesa priorizan la planitud de la superficie y una baja fricción por deslizamiento (0,4-0,5), a menudo utilizando tableros estrechos (menos de 60 mm) para reducir las juntas y un revestimiento mate para evitar el deslumbramiento. Las instalaciones de gimnasia y danza requieren una amortiguación aún mayor (absorción de impactos ≥60%), a veces añadiendo almohadillas de corcho o sistemas de muelles. Las áreas de gimnasia, debido al movimiento de los equipos, tienen requisitos extremadamente altos para la resistencia al desgaste de los paneles, a menudo utilizando revestimientos de alta dureza. Además, las competiciones internacionales (como los Juegos Olímpicos y los Campeonatos Mundiales) tienen regulaciones explícitas sobre el espesor del suelo, el módulo de elasticidad y el rendimiento acústico. Por ejemplo, la FIBA exige una tasa de rebote del balón de baloncesto ≥93%, mientras que la FIG (Federación Internacional de Gimnasia) prioriza la deformación vertical constante. Por lo tanto, al planificar las instalaciones, se deben seleccionar las especificaciones adecuadas según el deporte principal y, si es necesario, se debe aplicar un diseño zonificado para lograr una funcionalidad óptima.
