Mucha gente cree erróneamente que los suelos de madera deportivos son «suelos de madera maciza de alta gama para el hogar». En realidad, existen cuatro diferencias clave entre ambos: diseño, estructura y rendimiento. No deben confundirse.
Primero, la diferencia en la estructura. Los suelos de madera maciza para el hogar suelen ser de una sola capa, normalmente de 18 a 22 mm de grosor, que se coloca directamente sobre una quilla. Los suelos de madera deportivos, en cambio, son de una estructura compuesta multicapa, que consta de una superficie de madera maciza de 20 a 22 mm, una barrera antihumedad (película de polietileno de 3 a 5 mm), una base resistente (goma o EVA de 10 a 15 mm) y una quilla (madera maciza de 40 a 50 mm). El grosor total alcanza los 80-100 mm, y esta estructura multicapa proporciona una amortiguación elástica.
Segundo, los requisitos de rendimiento difieren. Los suelos para el hogar solo deben ser resistentes al desgaste, antideslizantes y estéticamente agradables. Los suelos de madera deportivos deben cumplir con estándares profesionales como la absorción de impactos (≥53%), la tasa de rebote de la pelota (≥90%) y un coeficiente de fricción (0,4-0,6). Estas propiedades son completamente inexistentes en los suelos domésticos. Sustituir los suelos domésticos por suelos deportivos aumenta directamente el riesgo de lesiones en los deportistas.
En tercer lugar, la selección de materiales varía. Los suelos domésticos pueden fabricarse con diversas maderas, como roble, nogal y pino, priorizando la estética y la rentabilidad. Los suelos de madera deportivos, principalmente de arce, destacan por su equilibrio entre dureza, resistencia y estabilidad, lo que dificulta su sustitución por otras maderas.
En cuarto lugar, los métodos de mantenimiento difieren. Los suelos domésticos pueden encerarse y limpiarse frecuentemente con limpiadores de suelos. Los suelos de madera deportivos (con recubrimiento UV) no requieren encerado, pero sí agentes de limpieza especializados y un mantenimiento más meticuloso.
En resumen, ambos están diseñados para fines completamente diferentes. Los suelos domésticos no satisfacen las necesidades de los recintos deportivos, y los suelos de madera deportivos tampoco son adecuados para uso doméstico (debido a su elevado coste y baja comodidad). Por lo tanto, la elección debe considerarse cuidadosamente en función del uso previsto.