La vida útil de los suelos de madera deportivos depende del material, la frecuencia de uso y el mantenimiento. Los productos de calidad en instalaciones profesionales suelen durar entre 15 y 20 años, y con un mantenimiento adecuado, esta duración puede extenderse a más de 25 años.
Primero, consideremos los factores clave que influyen en su vida útil: En cuanto al material de la superficie, los suelos de arce, gracias a su mayor estabilidad, tienen una vida útil de 3 a 5 años mayor que los de roble y fresno. En cuanto a la frecuencia de uso, los suelos de competición profesional (10-15 horas de uso semanales) tienen una vida útil de 2 a 3 años menor que los de entrenamiento escolar (5-8 horas de uso semanales). El nivel de mantenimiento es crucial: un suelo mal mantenido puede necesitar un reemplazo después de 5-8 años, mientras que un suelo con un mantenimiento adecuado puede superar fácilmente los 20 años. Hay tres maneras clave de prolongar la vida útil de los suelos: Primero, controlar la temperatura y la humedad ambiente. Mantenga la temperatura del local entre 18 y 24 °C y la humedad entre el 40 % y el 60 % para evitar grietas y deformaciones causadas por la alternancia de humedad y sequedad. En segundo lugar, realice una limpieza y un mantenimiento regulares utilizando una mopa seca o una aspiradora para eliminar el polvo y limpie el suelo una vez al mes con un limpiador específico para suelos de madera, evitando el lavado directo con agua. En tercer lugar, repare los daños con prontitud. Si encuentra arañazos o protuberancias en la superficie, realice las reparaciones locales de inmediato para evitar daños mayores.
Además, evitar colocar objetos pesados sobre el suelo y prohibir los tacones altos o zapatos con clavos en el local también puede reducir eficazmente el desgaste del suelo y prolongar su vida útil.