Si bien el pino no es tan común como el arce o el roble en la selección de pisos deportivos de madera para instalaciones deportivas profesionales, sus ventajas únicas lo hacen ideal para entornos deportivos no profesionales, como campos deportivos escolares

gimnasios comunitarios y pequeñas áreas de ejercicio en el hogar. El pino es una madera blanda con una densidad relativamente baja, de aproximadamente 0,4 g/cm³ a 0,6 g/cm³, lo que lo hace más suave y elástico. Aunque no es tan duro ni resistente al desgaste como las maderas duras, es perfectamente adecuado para las necesidades deportivas básicas en entornos no profesionales donde la intensidad del ejercicio es relativamente baja y la frecuencia de uso no es tan alta como en instalaciones profesionales. Además, el pino es significativamente más económico que el arce y el roble, lo que reduce los costos de construcción y lo convierte en una opción muy rentable para instalaciones deportivas no profesionales con presupuestos limitados. Desde una perspectiva estética, el pino posee una veta natural y hermosa, un color predominantemente amarillo claro y un aroma característico que aporta un ambiente natural y refrescante a los espacios deportivos, brindando a los usuarios una experiencia más cómoda y relajante durante el ejercicio. Además, la madera de pino tiene excelentes propiedades de procesamiento: es fácil de cortar, cepillar y lijar, y se puede transformar en losas de diversas especificaciones y formas para adaptarse a las necesidades de cada espacio. Su instalación también es relativamente sencilla. Sin embargo, debido a su relativa blandura, se debe tener cuidado de no rayarla con objetos afilados ni golpearla con objetos pesados para evitar daños en la superficie. Asimismo, es fundamental controlar el contenido de humedad de la madera de pino; requiere un tratamiento de secado riguroso para prevenir problemas como deformaciones y grietas durante su uso. La limpieza y el mantenimiento regulares de los pisos deportivos de pino, como la aplicación de aceites o ceras especiales para madera, mejoran eficazmente su resistencia al desgaste y al agua, prolongando su vida útil.
