Diferencias de mantenimiento según los materiales: Los distintos materiales, como el arce, el abedul y el roble, requieren diferentes medidas de mantenimiento diario para prolongar eficazmente su vida útil y mantener un rendimiento óptimo.

Aunque los suelos de madera deportiva de arce ofrecen un rendimiento excelente, son relativamente delicados y requieren un cuidado especial para evitar la humedad excesiva. Utilice un detergente neutro al limpiar para evitar detergentes ácidos o alcalinos que puedan corroer el acabado de la superficie. Escurra bien las mopas al fregar para evitar que la humedad penetre en el suelo y provoque deformaciones. Además, los arañazos en el arce son más visibles, por lo que requieren un mantenimiento de retoque regular, normalmente cada 3-5 años, para garantizar la resistencia de la superficie.
Los suelos de madera deportiva de abedul son menos duros y más propensos a los arañazos, por lo que el mantenimiento se centra en prevenir el desgaste. Se deben colocar felpudos en la entrada para reducir la fricción de la arena y la grava que traen los zapatos. Evite el uso de zapatos con clavos para evitar que objetos afilados rayen la superficie. La madera de abedul también tiene un contenido de humedad relativamente inestable, lo que requiere un control estricto de la temperatura y la humedad interior, manteniendo una temperatura entre 18 y 24 °C y una humedad entre el 40 % y el 60 % para evitar el agrietamiento causado por fluctuaciones drásticas de temperatura y humedad.
Los suelos deportivos de roble son duros y resistentes al desgaste, lo que facilita su mantenimiento. Sin embargo, son menos resistentes y requieren protección contra impactos fuertes. Se pueden utilizar limpiadores estándar para suelos de madera, pero se deben evitar los chorros de agua a alta presión. Los pequeños arañazos se pueden reparar con pulido, lo que elimina la necesidad de repintar con frecuencia. Además, la madera de roble absorbe bien los aceites, por lo que cualquier derrame de aceite debe limpiarse inmediatamente con papel absorbente para evitar que penetre en la madera y la manche.
