Las especificaciones de diseño para suelos deportivos de madera deben equilibrar la eficiencia de la instalación, la estabilidad estructural y el rendimiento atlético. Las especificaciones comunes incluyen el grosor, el ancho, la longitud y la separación entre las vigas del panel.

El grosor del panel suele ser de 22 mm (incluyendo la capa superficial y el contrapiso), siendo la capa superficial de madera maciza de 3 a 6 mm de espesor y el contrapiso de madera contrachapada de 15 a 18 mm de espesor. El ancho del panel suele ser de 60 a 90 mm; si es demasiado ancho, es propenso a deformarse; si es demasiado estrecho, presenta demasiadas juntas, lo que afecta a la estética. La longitud suele ser de 900 a 2000 mm, pero se puede personalizar según las dimensiones del recinto. Se suelen utilizar juntas machihembradas para asegurar un montaje firme y evitar deformaciones.
En cuanto al sistema de vigas, las vigas principales suelen estar espaciadas entre 400 y 600 mm, y las secundarias entre 300 y 400 mm, formando un soporte de rejilla estable. La densidad de las almohadillas elásticas o los soportes de goma también requiere un cálculo preciso para garantizar una distribución uniforme de la tensión.
Además, todo el sistema debe incluir juntas de dilatación (normalmente de 8 a 12 mm) para absorber la expansión y contracción de la madera debido a los cambios de temperatura. En espacios grandes, también se requieren juntas de dilatación para evitar la deformación o el agrietamiento del suelo debido a los cambios de temperatura y humedad.
Las especificaciones estandarizadas no solo facilitan la prefabricación en fábrica y la instalación in situ, sino que también garantizan un rendimiento uniforme. Por lo tanto, todos los parámetros dimensionales deben definirse claramente durante la adquisición, y los proveedores deben estar obligados a proporcionar productos que cumplan con las normas nacionales (GB/T 20229) o europeas (EN 14904).
