Los suelos deportivos de arce han sido durante mucho tiempo un elemento básico en l

os principales eventos deportivos internacionales gracias a sus excelentes propiedades físicas y atractivo estético. El arce azucarero norteamericano (Acer saccharum) cuenta con una dureza de 1450 Janka, lo que le confiere una excepcional resistencia al desgaste y una vida útil de más de diez años, incluso bajo los intensos calendarios de la NBA. Su tono dorado claro es naturalmente suave y delicado, con una reflectividad moderada que no deslumbra, lo que lo hace ideal para retransmisiones televisivas. Aún más importante, la estructura densa y uniforme de la fibra del arce permite un rápido rebote bajo tensión, proporcionando un retorno de energía estable y ayudando a los atletas a ejecutar saltos, frenadas repentinas y otros movimientos dinámicos. Tanto la FIBA como la BWF han clasificado los suelos de arce como Grado A. Además, el arce se puede lijar y restaurar varias veces (normalmente de 3 a 5), lo que reduce significativamente el coste total a lo largo de su vida útil. Aunque la inversión inicial es mayor, su rentabilidad general supera con creces la de otros materiales, lo que lo convierte en una opción inteligente para recintos profesionales.
