La triple garantía de elasticidad, resistencia al desgaste y estabilidad distingue los suelos deportivos de madera de los suelos domésticos convencionales, ofreciendo un rendimiento profesional diseñado para satisfacer las exigencias del deporte. Elasticidad, resistencia al desgaste y estabilidad, como tres indicadores clave de rendimiento, influyen directamente en la seguridad de los atletas y la vida útil de las instalaciones, y constituyen estándares importantes para medir la calidad de los suelos deportivos de madera.

La elasticidad es la principal ventaja de los suelos deportivos de madera y un factor fundamental para la protección de los atletas. Los suelos deportivos de madera profesionales deben poseer una adecuada capacidad de absorción de impactos y recuperación elástica. Según la norma GB/T 20239-2015 «Suelos de madera para gimnasios», el valor de absorción de impactos debe ser ≥53%, lo que significa que, al aterrizar un atleta, el suelo puede absorber más de la mitad de la fuerza del impacto, reduciendo así las lesiones en articulaciones y huesos. Asimismo, el valor de recuperación elástica debe ser ≥90%, garantizando que el suelo recupere rápidamente su forma original tras el impacto y evitando deformaciones permanentes. Esta elasticidad se logra principalmente gracias a las propiedades de la madera del núcleo y al efecto amortiguador de las almohadillas de absorción de impactos. Los suelos de madera maciza, con la resiliencia propia de la madera natural, presentan una elasticidad superior, mientras que los suelos compuestos consiguen un equilibrio entre elasticidad y estabilidad mediante una estructura central optimizada y una configuración adecuada de las almohadillas de absorción de impactos.
La resistencia al desgaste determina la vida útil de los suelos deportivos de madera, lo cual es fundamental para instalaciones con alta frecuencia de uso. Esta resistencia depende principalmente del material de la superficie y del proceso de recubrimiento. Los suelos deportivos de madera de alta calidad tienen un coeficiente de resistencia al desgaste ≥0,15 en su capa superficial de madera dura. Tras un tratamiento de recubrimiento UV, la resistencia al desgaste de la superficie puede superar las 4000 revoluciones, resistiendo el desgaste causado por el movimiento frecuente de los atletas y la fricción del equipamiento. En la práctica, un suelo con excelente resistencia al desgaste reduce los arañazos y la abrasión superficiales, manteniendo un aspecto limpio, evitando que los daños superficiales afecten a la estructura interna y prolongando su vida útil.
La estabilidad es fundamental para el uso a largo plazo de los suelos deportivos de madera, y se ve directamente afectada por las características del material, la tecnología de procesamiento y las técnicas de instalación. Los suelos deportivos de madera de alta calidad deben poseer una buena estabilidad dimensional, con una dilatación longitudinal ≤1,5 % y una contracción ≤1,0 % en ambientes con temperaturas entre 10 °C y 30 °C y una humedad relativa entre el 30 % y el 70 %, evitando así problemas como alabeo, agrietamiento y deformación.
