El suelo de madera deportivo hace ruidos extraños al caminar.

Los suelos de madera deportivos producen ruidos inusuales (como crujidos o rechinamientos) al caminar. Las principales causas incluyen:

1. La quilla no está bien fijada, los pernos de expansión no se apretaron durante la instalación o existe un espacio entre la quilla y la base, lo que provoca fricción entre ambas al caminar; 2. El suelo no está bien unido, con las uniones de mortaja y espiga o el mecanismo de bloqueo no encajado correctamente, lo que provoca fricción entre las tablas del suelo al caminar; 3. El acolchado elástico está desgastado. Tras un uso prolongado, el acolchado elástico se endurece y se deforma, perdiendo su elasticidad. Esto impide que amortigüe la fricción entre el suelo y la quilla al caminar, lo que provoca el ruido inusual.

Solución: Primero, determine la ubicación del ruido inusual. Recorra la zona y marque el punto donde el ruido es más perceptible. Si el problema está en la quilla, apriete los pernos con un destornillador. Si los pernos están muy flojos, sustitúyalos por pernos de expansión más largos para asegurar un ajuste firme entre la quilla y la base. Si el ruido persiste incluso después de apretar los pernos, inserte láminas finas de madera entre la quilla y la base para rellenar el hueco y reducir la fricción. Si el problema radica en las juntas del suelo, en el caso de suelos de madera maciza, se puede inyectar una pequeña cantidad de lubricante para madera (cera especial para suelos de madera) en las juntas para reducir la fricción entre las uniones de mortaja y espiga. En el caso de suelos laminados con cierres sueltos, separe los cierres con cuidado y vuelva a montarlos, asegurándose de que queden bien ajustados. Aplique una pequeña cantidad de adhesivo a los cierres si es necesario. Si el problema radica en el deterioro de la base elástica, se debe retirar el suelo superior y sustituirlo por uno nuevo del mismo material y grosor que el original. Tras la sustitución, se debe volver a colocar el suelo para garantizar la estabilidad estructural.
Medidas preventivas: Durante la instalación, revise cuidadosamente las fijaciones de las vigas y asegúrese de que los pernos estén bien apretados. Al unir los pisos, asegúrese de que las juntas de mortaja y espiga o las cerraduras estén bien encajadas. Inspeccione periódicamente el estado de la base elástica y reemplace cualquier base deteriorada cada 3 a 5 años.

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