Existen dos tipos de suelos deportivos en el mercado: «suelos deportivos de madera maciza» y «suelos deportivos de composite». ¿Cómo elegir?

Suelos deportivos de madera maciza (normalmente se refieren a suelos de madera de ingeniería de tres capas): La capa superior es de arce de 3-6 mm, la capa intermedia es de contrachapado multicapa y la capa inferior es una capa de equilibrio. Combina la textura de la madera maciza con la estabilidad estructural y es actualmente la solución más utilizada. Entre sus ventajas se incluyen el reacabado (2-3 lijados) y una vida útil de 15-20 años; entre sus desventajas se encuentra un mayor coste inicial.
Suelos de madera maciza pura (lama de un solo grosor): Aunque naturales y respetuosos con el medio ambiente, su alta anisotropía los hace extremadamente susceptibles a los daños por humedad y la deformación, y se han eliminado en gran medida del ámbito deportivo profesional.
Suelos laminados de composite (chapa de papel impregnada): ¡Totalmente inadecuados para instalaciones deportivas! Carecen de elasticidad, tienen una absorción de impactos prácticamente nula y son muy propensos a causar lesiones deportivas.
Por lo tanto, los verdaderos «suelos de madera deportivos» se componen principalmente de una estructura de madera de ingeniería multicapa que conserva las excelentes propiedades superficiales del arce y mejora la estabilidad dimensional mediante la tecnología de laminación cruzada. Los consumidores deben desconfiar de los comerciantes que presentan suelos compuestos domésticos comunes como «de calidad deportiva» y deben consultar siempre la sección transversal estructural y los informes de pruebas.

