Los suelos deportivos de madera no solo son un producto de alto rendimiento, sino también un producto para la salud. Su respeto al medio ambiente afecta directamente la seguridad respiratoria de los atletas.

Dos puntos clave a considerar:
1. Emisión de formaldehído. La norma nacional GB/T 20229 estipula que la emisión de formaldehído de los suelos deportivos de madera debe ser ≤0,05 mg/m³ (equivalente al nivel ENF, el más estricto a nivel mundial). Los productos de alta calidad incluso utilizan adhesivos sin formaldehído (como el adhesivo MDI).
2. Emisiones de COV. La capa superior debe ser pintura UV a base de agua, libre de benceno y metales pesados, resistente al desgaste y con bajo olor. Si bien las pinturas a base de aceite son más económicas, dejan residuos nocivos y no son aptas para recintos cerrados.
Además, los bordes del suelo deben estar biselados para evitar que los atletas se rayen con las esquinas afiladas al caer; el revestimiento de la superficie debe tener propiedades antideslizantes y antiestáticas para prevenir accidentes causados por el sudor o el aire seco.
Se recomienda solicitar la certificación SGS, GREENGUARD o China Green Building Materials al momento de la compra para garantizar el control ambiental durante todo el proceso, desde las materias primas hasta el producto terminado.

