Las especificaciones de los suelos deportivos de madera no se establecen arbitrariamente, sino que se determinan considerando exhaustivamente el rendimiento mecánico y la facilidad de instalación.

Grosor del panel superior: El estándar internacional es de 22 mm, el grosor ideal para garantizar resistencia y elasticidad. Por debajo de 20 mm, es propenso a roturas; por encima de 25 mm, el coste aumenta drásticamente sin mejorar necesariamente el rendimiento.
Panel ancho: Comúnmente de 60 a 70 mm. Los paneles más estrechos son más estables que los más anchos y menos propensos a presentar huecos o deformaciones debido a los cambios de humedad.
Longitud de la pared: Normalmente de 1800 a 2400 mm, con enclavamiento machihembrado para garantizar la planitud general durante el empalme.
Contenido de humedad: Controlado en fábrica entre el 8 % y el 12 % para adaptarse a la humedad del recinto y evitar deformaciones posteriores.
Además, la altura total de todo el sistema de suelo (desde el subsuelo de hormigón hasta la superficie del panel superior) suele estar entre 80 y 120 mm, incluyendo capas estructurales como las vigas y las almohadillas elásticas. Una altura insuficiente afectará el efecto amortiguador, mientras que una altura excesiva dificultará y encarece la instalación.
Cabe destacar que los proyectos personalizados pueden ajustar las especificaciones según las necesidades del recinto, pero no deben comprometerse los parámetros fundamentales (como el grosor del panel superior y el contenido de humedad). Los acuerdos técnicos deben definirse claramente durante la contratación para evitar que los proveedores reduzcan los estándares con el pretexto de la «rentabilidad».

