A medida que la tecnología y la demanda evolucionan, los suelos deportivos de madera se están desarrollando hacia la inteligencia, la multifuncionalidad y las prácticas ecológicas.

En cuanto a la inteligencia, algunos recintos de alta gama han implementado la integración de sensores de presión y módulos de análisis de datos deportivos para monitorizar el impacto del aterrizaje y las trayectorias de movimiento de los atletas en tiempo real, lo que facilita el entrenamiento científico. La futura integración con sistemas de IA podría proporcionar retroalimentación personalizada.
En cuanto a la innovación en materiales, se están probando nuevos materiales como los compuestos de madera de bambú, los compuestos de madera y plástico reciclados (WPC) y la madera reforzada con fibra de carbono, con el objetivo de equilibrar la protección ambiental, la resistencia y el coste. Mientras tanto, la tecnología de nanorrecubrimiento puede dotar al suelo de funciones antibacterianas, autolimpiables o resistentes a los rayos UV.
El diseño estructural también se está optimizando: los sistemas modulares de instalación rápida acortan el tiempo de construcción; las estructuras suspendidas sin vigas reducen los requisitos de altura del suelo, lo que las hace adecuadas para la renovación de edificios antiguos; y los suelos compatibles con calefacción por suelo radiante amplían sus posibilidades de aplicación en los inviernos del norte.
Además, la aplicación de la tecnología BIM (Modelado de Información de Construcción) permite la gestión digital del diseño, la instalación y el mantenimiento de pavimentos, mejorando la eficiencia a lo largo de todo su ciclo de vida.
En resumen, los pavimentos deportivos de madera del futuro no serán solo un «material para pavimentos», sino también una infraestructura deportiva inteligente que integrará conceptos de salud, datos y sostenibilidad.

