En comparación con el arce importado, el roble de producción nacional (también conocido como roble japonés) es una opción rentable y de alto rendimiento para suelos deportivos de madera.

Si bien es ligeramente menos duro que el arce (dureza Janka de aproximadamente 1290 lbf), el roble se considera una madera dura, con una excelente resistencia al desgaste y estabilidad estructural. Su grano grueso y su color marrón amarillento ofrecen un efecto decorativo único, lo que lo hace popular en escuelas, comunidades y negocios. En cuanto a rendimiento, los suelos de roble con diseño estructural profesional cumplen con la norma GB/T 20229, logrando una absorción de impactos y un rebote de pelota satisfactorios. En cuanto a precio, el roble cuesta aproximadamente entre un 60 % y un 70 % menos que el arce, lo que reduce significativamente la inversión inicial. Además, el abastecimiento local acorta la cadena de suministro y reduce las pérdidas por transporte. Aunque su vida útil es ligeramente inferior a la del arce (aproximadamente de 10 a 15 años), el lijado y la restauración regulares pueden prolongarla. Para usuarios con presupuestos limitados que buscan un rendimiento profesional, el roble es la opción ideal.
