Con la creciente popularidad de los conceptos de construcción ecológica, el rendimiento ambiental de los suelos de madera para uso deportivo recibe cada vez más atención.

Los productos de alta calidad deben cumplir con las normas ambientales nacionales, como una emisión de formaldehído ≤0,124 mg/m³ (clase E1), y algunos productos de alta gama alcanzan la clase ENF (≤0,025 mg/m³). Los revestimientos superficiales utilizan principalmente pintura UV a base de agua, que es atóxica, inodora, resistente al desgaste y no libera sustancias nocivas. Además, los adhesivos, las membranas impermeables y otros materiales auxiliares del sistema de suelo también deben cumplir con las certificaciones RoHS o REACH. En cuanto a la seguridad, además de las propiedades físicas, también se debe prestar atención a la resistencia al fuego (que generalmente requiere un retardante de llama B1) y al tratamiento antideslizante. Las zonas de actividades infantiles deben priorizar los bordes y esquinas redondeados y la ausencia de piezas afiladas. La protección del medio ambiente y la seguridad no son solo requisitos normativos, sino también una responsabilidad con la salud de los usuarios. A la hora de comprar, se deben solicitar informes de pruebas autorizados y se debe dar prioridad a las marcas que hayan pasado la certificación forestal FSC, practicando el concepto de desarrollo sostenible.

