No todos los suelos de madera deportivos son universales. Deportes como el baloncesto, el bádminton, la gimnasia y la danza tienen requisitos de rendimiento significativamente diferentes, lo que requiere diseños específicos.

El baloncesto se caracteriza por una alta tasa de rebote de la pelota (≥90%) y una fricción moderada (0,4-0,6), lo que requiere un suelo duro con una elasticidad equilibrada. El bádminton requiere un coeficiente de fricción aún menor (aproximadamente 0,4) para facilitar el deslizamiento, manteniendo un error de planitud de ≤3 mm/3 m para evitar trayectorias anormales de la pelota. La gimnasia y la danza exigen una absorción de impactos aún mayor (≥60%) para proteger las articulaciones, y la superficie necesita un acabado suave para evitar el deslumbramiento.
Las salas de tenis de mesa priorizan el aislamiento acústico y la reducción de vibraciones, incorporando a menudo capas de insonorización. Las zonas de gimnasio requieren refuerzos localizados para soportar la presión de los equipos. Por lo tanto, los recintos multifuncionales suelen emplear un diseño de zonificación: sistemas de arce de alta gama para el área principal de juego y suelos compuestos económicos para las áreas de entrenamiento circundantes.
Los diseñadores deben definir claramente el uso previsto desde la fase inicial del proyecto para evitar un enfoque universal que resulte en un rendimiento deficiente o desperdiciado. Los fabricantes profesionales pueden ofrecer soluciones modulares que se adaptan con flexibilidad a diferentes necesidades.
