Con la creciente popularidad de los conceptos de construcción ecológica, la sostenibilidad de los suelos deportivos de madera está recibiendo cada vez más atención. Los suelos deportivos modernos y ecológicos representan la sostenibilidad principalmente a través de cuatro aspectos: el origen de los materiales, los adhesivos, los revestimientos y el reciclaje.

En primer lugar, la madera debe proceder de bosques gestionados de forma sostenible y contar con la certificación FSC o PEFC, lo que garantiza que la tala no dañe el ecosistema. En segundo lugar, los adhesivos utilizados entre el contrachapado y las vigas deben cumplir con los estándares de emisión de formaldehído E0 o E1 (≤0,05 mg/m³) para evitar la contaminación del aire interior. Los revestimientos UV superficiales también tienden a utilizar formulaciones a base de agua, lo que reduce las emisiones de COV.
Algunos fabricantes han lanzado sistemas de suelos «neutrales en carbono», compensando su huella de carbono de producción mediante la plantación de árboles. Otros productos innovadores utilizan sustratos compuestos de bambú o madera reciclada, manteniendo el rendimiento y reduciendo el consumo de recursos.
Además, el reciclaje y la reutilización de suelos viejos se está convirtiendo en una tendencia. Los tablones de arce desmontables pueden renovarse para espacios comunitarios, y la madera de las vigas puede transformarse en muebles o combustible, logrando así un ciclo de vida completo.
En el futuro, los suelos de madera deportivos no solo buscarán un rendimiento superior, sino que también asumirán responsabilidad ambiental. Los compradores deben definir claramente los requisitos ambientales durante el proceso de licitación para promover el desarrollo de la industria hacia una dirección verde y baja en carbono.

