Características clave de rendimiento de los suelos deportivos de madera

Requisitos fundamentales de elasticidad, resistencia al desgaste y resistencia al deslizamiento: La principal diferencia entre los suelos deportivos de madera y los suelos de madera domésticos convencionales radica en su rendimiento deportivo profesional.

La elasticidad, la resistencia al desgaste y la resistencia al deslizamiento son los tres indicadores clave para medir la calidad de los suelos deportivos de madera, ya que influyen directamente en la seguridad y la experiencia deportiva de los atletas. La elasticidad es una ventaja fundamental de los suelos deportivos de madera. Un suelo deportivo de madera de alta calidad debe poseer una capacidad de deformación y recuperación elástica adecuada. Según las normas nacionales, la tasa de absorción de impactos de los suelos deportivos de madera debe ser ≥53 % y la tasa de rebote del balón ≥90 %. Esto significa que, al ser pisado por los atletas o al recibir el impacto de un balón, el suelo puede absorber la fuerza del impacto mediante la deformación de la capa de amortiguación elástica y la propia madera, reduciendo la presión sobre las articulaciones y los huesos, a la vez que recupera rápidamente su forma original, garantizando la estabilidad del rebote del balón y satisfaciendo las necesidades de deportes de balón como el baloncesto y el voleibol.

La resistencia al desgaste determina la vida útil de los suelos deportivos de madera. Los suelos de las instalaciones deportivas profesionales deben soportar un gran desgaste diario debido al tránsito constante y al movimiento de los equipos; por lo tanto, su resistencia al desgaste debe ser ≥4000 revoluciones (prueba de abrasión Taber). Los suelos deportivos de madera de alta calidad, protegidos con un barniz especial resistente al desgaste, resisten eficazmente el desgaste, evitando que el barniz se desprenda y deje la madera al descubierto. Incluso con un uso prolongado, mantienen un buen aspecto y rendimiento. La resistencia al deslizamiento es fundamental para la seguridad en la práctica deportiva. Una superficie demasiado lisa puede provocar fácilmente resbalones y lesiones, mientras que una superficie demasiado rugosa puede dificultar la agilidad. Por lo tanto, el coeficiente de fricción superficial de los suelos deportivos de madera debe controlarse dentro de un rango razonable de 0,4 a 0,6. Mediante un proceso especial de tratamiento con barniz, se garantiza la resistencia al deslizamiento sin afectar a la flexibilidad de los movimientos y giros durante el ejercicio. Además, los suelos deportivos de madera deben tener buenas propiedades de aislamiento acústico, reduciendo el ruido de impacto en ≥15 dB, evitando que el ruido afecte al entorno y proporcionando un espacio de entrenamiento cómodo para los atletas.

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