Control de calidad desde la materia prima hasta los accesorios: El rendimiento superior de los pisos deportivos de madera depende en gran medida de su composición científica. Su estructura general comprende materiales centrales como la materia prima

la capa impermeable, la base elástica y el acabado. La calidad de cada componente influye directamente en el rendimiento general del piso. La materia prima, como componente principal que soporta la carga, requiere madera dura de alta calidad con un contenido de humedad del 8 % al 12 % para bases de madera maciza. La madera debe tener veta recta y estar libre de nudos, pudrición, daños por insectos y otros defectos para garantizar su resistencia y estabilidad. Las materias primas compuestas utilizan madera contrachapada multicapa o tableros de fibra de alta densidad. La madera contrachapada debe moldearse a alta temperatura y presión, lo que garantiza una unión fuerte entre las capas y una densidad uniforme, evitando el uso de adhesivos de baja calidad que podrían generar niveles excesivos de formaldehído.
La capa impermeable es fundamental para proteger el piso deportivo de madera de los daños causados por la humedad. Generalmente se utiliza una película impermeable de polietileno (PE) o papel asfáltico impermeable. Durante la instalación, debe cubrir todo el suelo, con juntas solapadas al menos 10 cm y selladas con cinta adhesiva para evitar que la humedad del suelo penetre y provoque deformaciones. La base elástica, que actúa como sistema de amortiguación en los suelos deportivos de madera, suele estar fabricada con materiales como caucho natural, espuma EVA y fibra de poliéster. Una base elástica de alta calidad debe tener una excelente recuperación elástica, con una deformación por compresión ≤5%, absorbiendo eficazmente el impacto generado durante el ejercicio, reduciendo las lesiones articulares en los deportistas y proporcionando aislamiento acústico y reducción de ruido. El material de acabado determina la resistencia al desgaste y al deslizamiento del suelo. Deben utilizarse acabados profesionales específicos para suelos deportivos de madera, con una dureza ≥3H y un coeficiente de resistencia al deslizamiento entre 0,4 y 0,6. Esto cumple con los requisitos de resistencia al desgaste para actividades deportivas de alta frecuencia, evitando resbalones y lesiones. Además, el acabado debe ser inodoro, ecológico y no tóxico, cumpliendo con las normativas medioambientales nacionales.

