Uno de los mayores quebraderos de cabeza para muchos administradores de escuelas y recintos deportivos en el norte de China es: ¿se agrietarán los suelos de madera deportivos en invierno sin calefacción o por no usar aire acondicionado para ahorrar dinero? La respuesta es sí, y las consecuencias pueden ser más graves de lo que se imagina.

La madera tiene una «vida»; intercambia constantemente humedad con el aire circundante. Este indicador se denomina «contenido de humedad». Los suelos de madera deportivos profesionales deben someterse a un tratamiento de curado riguroso antes de su instalación para garantizar que su contenido de humedad coincida con el equilibrio hídrico local.
Sin embargo, si el entorno cambia drásticamente, como en inviernos extremadamente secos sin humidificación, la humedad dentro de la madera se evaporará rápidamente, provocando que se contraiga, creando huecos e incluso grietas. Por el contrario, durante la temporada de lluvias, cuando la humedad del aire es demasiado alta, el suelo absorbe agua y se expande, lo que provoca deformaciones y abombamientos.
Por lo tanto, la instalación de suelos de madera deportivos no es el final del proceso; requiere un «ambiente invernadero» con temperatura y humedad constantes. Se recomienda mantener la temperatura interior del recinto entre 10 °C y 30 °C, y la humedad relativa entre el 35 % y el 75 %. Si no es posible mantener el aire acondicionado funcionando las 24 horas, se deben instalar humidificadores o deshumidificadores industriales y encenderlos periódicamente. Descuidar el control ambiental impedirá que incluso el suelo importado más caro resista el invierno.

