El rendimiento de los suelos deportivos de madera depende en gran medida de una instalación profesional.

El proceso de instalación estándar incluye: nivelación del subsuelo → colocación de una barrera antihumedad → instalación del sistema de viguetas (nivelación) → colocación de almohadillas elásticas → fijación de los paneles de la superficie → lijado y acabado. El error de nivelación de las viguetas debe controlarse con un margen de ±2 mm y la separación entre los paneles debe ser ≤0,5 mm. La compatibilidad con las especificaciones es fundamental: por ejemplo, en grandes recintos de más de 900 m² se deben utilizar viguetas de acero + paneles de arce de 22 mm para garantizar la rigidez general; mientras que en gimnasios más pequeños de menos de 200 m² se pueden utilizar viguetas de madera + paneles de roble de 20 mm para reducir costes. La temperatura y la humedad del entorno de instalación deben controlarse entre 15 y 25 °C, con una humedad relativa del 40 % al 60 % para evitar la deformación de la madera. Además, se debe reservar una junta de dilatación de 8 a 12 mm para compensar la dilatación y la contracción térmica. Un equipo de instalación profesional no solo puede garantizar una correspondencia precisa de las especificaciones, sino que también puede optimizar el rendimiento acústico (reduciendo el ruido de pasos) y el diseño del drenaje, mejorando integralmente la experiencia del usuario.

