Un sistema completo de suelo deportivo de madera no consiste en una sola pieza de madera

sino en una combinación científica de múltiples capas de materiales estructurales. Normalmente incluye cinco componentes principales: la capa superior, la capa portante, el sistema de viguetas, la capa de acolchado elástico y la capa impermeable. La capa superior, que está en contacto directo con los pies del atleta, suele ser de madera maciza o de ingeniería. La capa portante suele ser de contrachapado multicapa, que distribuye la presión y mejora la estabilidad general. El sistema de viguetas es la estructura de soporte principal, que suele constar de viguetas simples, dobles o principales y auxiliares, y suele estar hecho de pino o de ingeniería. La capa de acolchado elástico (como almohadillas de goma) se encuentra debajo de las viguetas y proporciona amortiguación y rebote. La capa inferior es una membrana o revestimiento impermeable que evita que la humedad del suelo dañe la estructura de madera. Estos materiales trabajan en conjunto para lograr los indicadores clave de rendimiento requeridos para suelos deportivos, como la absorción de vibraciones, la deformación vertical y el rebote de la pelota. Los suelos de madera deportivos de alta calidad cumplen con estrictos estándares de grosor, densidad y contenido de humedad de cada capa. Por ejemplo, el contenido de humedad de la capa superior debe controlarse entre el 8 % y el 12 %, y el de las vigas no debe superar el 15 %. Solo con una combinación precisa de materiales en cada capa se puede construir una plataforma deportiva profesional segura, duradera y de alto rendimiento.

