Un mantenimiento adecuado puede prolongar la vida útil de los suelos de madera deportivos a más de 20 años.

El mantenimiento diario incluye: mantener la humedad interior entre un 40 % y un 60 % y una temperatura entre 15 °C y 25 °C, evitando la luz solar directa y la acumulación de agua; limpiar el polvo a diario, fregar semanalmente con un trapeador húmedo (fregona bien escurrida) y evitar el uso de productos de limpieza corrosivos; revisar periódicamente si hay paneles y vigas sueltos y repararlos con prontitud; y lijar y renovar profesionalmente cada 5 a 8 años para eliminar arañazos y aplicar una capa de barniz UV para restaurar el brillo y la resistencia al deslizamiento. También se requieren pruebas de resistencia al deslizamiento y calibración de la planitud antes de eventos importantes. Nunca use tacones altos ni zapatos con clavos en el campo y utilice protectores al mover el equipo. Un buen mantenimiento no solo garantiza la seguridad deportiva, sino que también reduce significativamente los costes operativos a largo plazo.

