La estructura de instalación de los suelos deportivos de madera se divide principalmente en tres categorías

flotante de una sola viga, flotante de dos vigas y fijo. Las estructuras de una sola viga son económicas y rápidas de instalar, idóneas para instalaciones escolares y comunitarias, pero su elasticidad y estabilidad suelen ser medias. Las estructuras de dos vigas, con dos capas de vigas dispuestas transversalmente, mejoran significativamente la rigidez general y la amortiguación, convirtiéndolas en la opción preferida para instalaciones de competición profesional. Las estructuras fijas (clavadas al hormigón) son prácticamente obsoletas debido a su falta de elasticidad y su susceptibilidad al agrietamiento. Los proyectos modernos de alta gama también incorporan sistemas de vigas de acero, de alta resistencia, resistentes a la corrosión y con una vida útil de hasta 30 años. Independientemente de la estructura, se requiere una base elástica para crear un efecto elástico y se utilizan dispositivos de nivelación para garantizar la planitud general. Un equipo de instalación profesional y procedimientos estandarizados son cruciales para garantizar el buen rendimiento del suelo.

