Las estructuras de instalación de suelos deportivos de madera se dividen principalmente en tres categorías:

fijas, flotantes y modulares. Los sistemas fijos clavan las vigas directamente al subsuelo de hormigón, ofreciendo estabilidad pero poca flexibilidad, ideal para aplicaciones de baja intensidad. Los sistemas flotantes utilizan almohadillas elásticas para suspender todo el sistema de suelo del suelo, proporcionando una excelente absorción de impactos y aislamiento acústico, convirtiéndolos en la opción preferida para recintos profesionales. Los sistemas modulares combinan las ventajas de ambos, reforzando el soporte en zonas clave. Las vigas se dividen a su vez en monocapa y bicapa: las monocapa son económicas y rápidas de instalar, ideales para recintos pequeños y medianos; las bicapa (principal y secundaria) ofrecen mayor estabilidad y son adecuadas para grandes recintos de competición. En los últimos años, han surgido sistemas modulares de instalación rápida, que utilizan unidades prefabricadas para el montaje in situ, acortando el plazo de construcción y facilitando el desmontaje. Elegir la estructura adecuada requiere una consideración exhaustiva del presupuesto, el uso del terreno, la carga del edificio y las futuras necesidades de mantenimiento; un equipo profesional de diseño y construcción es crucial.

