Diferencias de rendimiento entre arce, roble y fresno: En el ámbito de los pavimentos deportivos de madera maciza, la elección de la especie determina directamente el rendimiento y los escenarios de aplicación del pavimento. Actualmente, las especies más utilizadas en el mercado son el arce, el roble y el fresno. Estas tres especies difieren significativamente en dureza, elasticidad, textura y precio, lo que exige una selección específica en función de la ubicación y las necesidades de uso del recinto.

El arce es la especie preferida para instalaciones deportivas profesionales de competición, especialmente para pistas de baloncesto, voleibol y otros espacios que requieren una elasticidad y dureza extremadamente altas. En cuanto a sus indicadores de rendimiento, el arce tiene una densidad en seco de 0,65-0,7 g/cm³ y una dureza superficial de 6500-7000 N. Puede soportar el impacto del ejercicio intenso de los atletas y absorber parte de las vibraciones gracias a la elasticidad natural de sus fibras, alcanzando una tasa de absorción de impactos del 55 % al 60 %, muy superior a la de la madera común. Su veta es fina y recta, sin nudos visibles (la tasa de nudos del arce de alta calidad es ≤3%). Tras el lijado y el barnizado, la planitud de la superficie se controla a ≤0,1 mm por metro, por lo que la veta no afecta a la sensación al pisar durante el ejercicio. Además, el color del arce es blanco amarillento claro y, con un acabado mate, mejora eficazmente la luminosidad del espacio sin generar reflejos intensos, cumpliendo así con los requisitos de iluminación de las competiciones profesionales. Sin embargo, el arce es relativamente caro (precio de mercado aproximado: 300-400 RMB/m²) y requiere condiciones de instalación adecuadas, con un control de la humedad entre el 40% y el 60%, lo que lo hace más apropiado para instalaciones profesionales con presupuestos elevados.
El roble es una madera de alto rendimiento para suelos deportivos con una excelente relación calidad-precio, ideal para gimnasios, pistas de bádminton y pistas de baloncesto de tamaño pequeño a mediano. El roble tiene una densidad en seco de 0,75-0,8 g/cm³ y una dureza superficial de 7500-8000 N. Su resistencia al desgaste es superior a la del arce (resistencia a la abrasión Taber ≥450 revoluciones), lo que le permite soportar la fricción frecuente de maquinaria y el tránsito peatonal, con una vida útil de 15-20 años. Su grano entrelazado y su estructura densa proporcionan una excelente resistencia a la deformación, y su contenido de humedad se puede controlar entre el 8 % y el 12 %. Incluso en ambientes con grandes fluctuaciones de humedad (como la temporada de lluvias en el sur de China), no es propenso a agrietarse ni a deformarse.

