ndicadores clave de rendimiento de los suelos deportivos de madera

Comprensión profesional de la absorción de impactos, la resistencia al deslizamiento y la resistencia al desgaste: La principal diferencia entre los pisos de madera deportivos y los pisos de madera domésticos comunes radica en la necesidad de cumplir con los requisitos de rendimiento específicos de los entornos deportivos profesionales. La absorción de impactos, la resistencia al deslizamiento y la resistencia al desgaste son los tres indicadores clave para medir su calidad, directamente relacionados con la seguridad del atleta y su experiencia deportiva. Estos deben lograrse mediante pruebas profesionales y un diseño científico.

La absorción de impactos es una característica fundamental del rendimiento de los pisos de madera deportivos para proteger las articulaciones de los atletas, y se mide generalmente mediante dos indicadores: la tasa de absorción de impactos y la deformación por vibración. Según los estándares de la FIBA, la tasa de absorción de impactos de los pisos de madera para canchas de baloncesto profesionales debe ser ≥53%, lo que significa que cuando el suelo se somete a una fuerza de impacto de 1000 N, al menos el 53% de la energía debe ser absorbida por el piso, en lugar de transmitirse directamente a las rodillas, los tobillos y otras articulaciones del atleta. Para alcanzar este estándar, además de priorizar la elasticidad natural de la madera en la selección de los materiales base, se requiere un diseño estructural compuesto de «quilla + almohadilla amortiguadora» para mejorar la absorción de impactos. Por ejemplo, se utiliza un sistema de quilla de doble capa, con una almohadilla de caucho natural de 5 mm de espesor instalada entre las quillas superior e inferior, lo que aumenta la tasa general de absorción de impactos al 55-60 %. Simultáneamente, es necesario controlar la deformación por vibración entre 2,3 y 2,8 mm. Una deformación insuficiente resulta en un suelo demasiado duro, mientras que una deformación excesiva afecta la respuesta del suelo durante el ejercicio. El control preciso se logra ajustando la separación entre las quillas (generalmente de 400 a 600 mm) y la dureza de la almohadilla amortiguadora.

La resistencia al deslizamiento afecta directamente la seguridad en la práctica deportiva, y su métrica principal es el coeficiente de fricción. Según la norma nacional para «Suelos de Madera para Instalaciones Deportivas» (GB/T 20240-2016), el coeficiente de fricción superficial de los suelos deportivos de madera debe mantenerse entre 0,4 y 0,6. Un coeficiente demasiado bajo puede provocar fácilmente resbalones en los atletas, mientras que uno demasiado alto aumenta la resistencia por fricción entre los pies y el suelo, afectando la velocidad de carrera y la agilidad en los cambios de dirección. Para lograr este equilibrio, es necesario

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