La resistencia al desgaste de los suelos deportivos de madera determina directamente su vida útil. La industria suele utilizar la «velocidad de rotación» para medir la resistencia al desgaste, con estándares de calificación claros para diferentes escenarios.
Según la norma nacional «GB/T 20239-2015 Suelos de madera para deportes y césped artificial», los suelos deportivos de madera utilizados en instalaciones de competición profesional deben soportar un desgaste superficial de 400 rotaciones o más; los de entrenamiento, 300 rotaciones o más; y los de uso menos frecuente, como los estadios escolares, 200 rotaciones o más. La «velocidad de rotación» se refiere al número de rotaciones necesarias para producir marcas de desgaste visibles en la superficie del suelo, medido con un comprobador de abrasión estándar. Un mayor número de rotaciones indica una mayor resistencia al desgaste.
Es importante tener en cuenta que una mayor resistencia al desgaste no siempre es mejor. Las rotaciones excesivamente altas (p. ej., más de 600 rotaciones) pueden endurecer la superficie, lo que reduce el coeficiente de fricción y aumenta el riesgo de resbalones para los atletas. La resistencia al desgaste de la madera de arce satisface las necesidades de los recintos profesionales. Sumada a la pintura especial resistente al desgaste aplicada a la superficie (generalmente pintura de curado UV con una dureza de 2H o superior), se logra un equilibrio perfecto entre resistencia al desgaste y antideslizamiento. Esta es también una de las razones principales por las que los recintos profesionales eligen la madera de arce.