Al elegir un suelo deportivo, el primer paso no es mirar el color, sino fijar el material. Los cuatro más comunes son: rollo de PVC, parquet de madera, suelo de caucho y losetas modulares de PP. Sus prestaciones, precios y escenarios de uso difieren mucho; una elección errónea no tiene fácil arreglo.

El rollo de PVC es la opción más extendida. Ventajas: precio moderado, cierta elasticidad al pisar, amplia gama de colores y diseños, instalación rápida, pocas juntas (buena integralidad tras soldadura en caliente) y mantenimiento relativamente sencillo. Desventajas: teme al agua y a la humedad; humedad excesiva en el soporte provoca ampollas. Su resistencia al rayado es modesta y el arrastre de cargas pesadas deja marcas. Apto para pabellones de baloncesto, salas de bádminton, mesas de tenis de mesa, salas de fitness y polideportivos escolares.
El parquet de madera es la elección tradicional de los recintos de competición profesional, sobre todo con sistema de rastreles elásticos. Ventajas: buen rebote del balón, pisada natural, puede lijarse y renovarse varias veces, larga vida útil. Desventajas: caro, sensible a la humedad y a la sequedad; en invierno con calefacción (norte) tiende a abrir juntas, y en la temporada de lluvias (sur) a arquearse; plazo de instalación largo y coste de mantenimiento alto. Indicado para pistas oficiales de baloncesto, voleibol y balonmano, y colegios con presupuesto.
El suelo de caucho es resistente al desgaste, a la compresión, antideslizante y a la suciedad; prácticamente no teme al agua y es el más fácil de limpiar. Pero su respuesta elástica es más dura, el rebote del balón es mediocre y la comodidad en carreras o estaciones prolongadas es inferior a la del PVC y la madera; además cuesta más que el PVC. Más indicado para zonas de pesas, pasillos, vestuarios, áreas de máquinas, salas de tiro y lugares que exigen alta durabilidad y alto agarre.
Las losetas modulares de PP son piezas plásticas de encastre. Su gran ventaja: pueden instalarse en exterior, drenan, son desmontables y trasladables, se montan rapidísimo y exigen poco al soporte. Desventajas: pisada dura, ruidosas, notable dilatación-contracción térmica, superficie muy caliente bajo el sol de verano y el menor nivel de protección deportiva del grupo. Para canchas exteriores de baloncesto, patios de infantil, instalaciones temporales y proyectos con presupuesto muy ajustado.
Método rápido de elección: interior y deportes de pelota habituales → PVC; competición oficial con presupuesto → madera; zona de máquinas y alto tránsito → caucho; exterior o provisional → PP. No use PP como pista principal de un pabellón, ni PVC en exterior. Poner el material en el lugar equivocado es el error más difícil de reparar.

