Reacción al fuego y emisiones son los dos capítulos típicos del suelo deportivo que «nadie pregunta en su momento y nadie asume cuando falla». No afectan a la sensación de juego, por eso se relegan al final, pero son justamente lo que se coteja punto por punto en la inspección de bomberos y en el control de calidad del aire interior.

En fuego hay que distinguir conceptos. La clasificación de reacción al fuego (A no combustible, B1 difícilmente inflamable, etc.) es propiedad del material y se acredita con informe de laboratorio; pero la exigencia para la obra depende de la categoría del local, superficie, planta y si es sótano, y la fija el proyecto normativo. El mismo suelo deportivo puede ser conforme en un aula pequeña y no serlo en un gran pabellón o en espacio soterrado, exigiendo entonces subsuelo ignífugo o cambio de sistema. Por eso la conformidad debe juzgarse sobre planos concretos y requisitos locales, no preguntando al fabricante «¿qué clase tiene este?».
Dos confusiones frecuentes. Uno: el informe debe corresponder al modelo y espesor exactos que se compran; no son intercambiables entre series de una misma marca. Dos: que la cara vista cumpla no significa que lo haga el conjunto constructivo; adhesivo, capa espumada y capa elástica forman parte de la construcción, y la revisión examina el conjunto. Si el proveedor solo aporta informe de la cara vista y nada de los auxiliares, la recepción será problemática.
En emisiones, el foco son los compuestos orgánicos volátiles. Suelo deportivo, adhesivos, imprimaciones y barnices son fuentes potenciales, y los pabellones son grandes espacios poco ventilados comparados con viviendas, con emisiones que suben notablemente con el calor estival. El control tiene tres niveles: control en origen (productos de baja emisión, con informe conforme a norma), control de consumo (aplicar el adhesivo al rendimiento especificado; excederse es añadir contaminación voluntariamente) y control de ventilación (ventilación forzada tras la instalación antes de la puesta en servicio, y caudal de aire nuevo en operación).

