El diseño accesible de los pabellones deportivos modernos no se limita a las instalaciones públicas como rampas y ascensores; la propia adaptación accesible del suelo deportivo reviste igual importancia. El concepto de diseño inclusivo exige que el sistema de suelo pueda atender a participantes deportivos con diferentes condiciones físicas, incluidos usuarios de silla de ruedas, personas con discapacidad visual y personas con movilidad reducida.

Las disciplinas deportivas para personas con discapacidad como el baloncesto en silla de ruedas y el tenis en silla de ruedas plantean requisitos específicos para el coeficiente de fricción y la resistencia a la rodadura del suelo. La superficie del suelo debe ser suficientemente lisa para garantizar el desplazamiento fluido de las sillas de ruedas, al tiempo que proporciona la fricción necesaria para asegurar la seguridad en las frenadas bruscas y los giros. Las organizaciones internacionales de deporte adaptado establecen que el coeficiente de resistencia a la rodadura de las pistas para deportes en silla de ruedas debe mantenerse entre un cero coma cinco y un cero coma ocho por ciento, rango que debe lograrse mediante un diseño preciso de la textura superficial.
La orientación de los deportistas con discapacidad visual depende del contraste cromático y las señales táctiles del suelo. Mediante la instalación de líneas de delimitación y señalización de zonas funcionales de alto contraste sobre el suelo, los deportistas con baja visión pueden identificar los límites de la pista aprovechando su visión residual. Para los deportistas completamente ciegos, los cambios táctiles en los bordes del suelo pueden proporcionar indicaciones de posición que les ayuden a determinar los límites de la pista.
El tratamiento

