El entorno acústico de un recinto deportivo afecta directamente a la concentración de los atletas y a la experiencia de los espectadores. El suelo deportivo, al ser el material de superficie más extenso del recinto, tiene un impacto significativo en el ambiente sonoro general.

Durante la práctica deportiva, los pasos de los atletas, los golpes del balón y la fricción de las suelas con el suelo generan ruido. Estos sonidos se reflejan repetidamente en el recinto cerrado, creando reverberación y deteriorando el ambiente acústico.
La capacidad de absorción de impactos del suelo deportivo afecta directamente a la intensidad del sonido de los pasos. Un suelo con buena absorción de impactos puede atenuar la propagación del sonido de los pasos, reduciendo el nivel de ruido.
La capa elástica de los suelos deportivos de PVC puede absorber eficazmente el sonido de impacto. Los suelos de PVC de estructura multicapa, mediante la combinación de materiales de diferente densidad, pueden absorber de forma selectiva ondas sonoras de distintas frecuencias.
Los suelos de caucho poseen propiedades fonoabsorbentes naturales. La estructura molecular del caucho es capaz de disipar la energía sonora, transformando las ondas sonoras en una mínima cantidad de energía térmica. Cuanto mayor sea el grosor del suelo de caucho, mejor será su efecto fonoabsorbente.
El rendimiento acústico de los suelos de madera depende de su método de instalación. Los suelos de madera instalados sobre estructura flotante forman una cámara de aire entre los largueros y el suelo, lo que permite aislar eficazmente la transmisión del sonido de impacto.
Para los recintos que requieren un buen ambiente acústico, como los polideportivos multifuncionales y los espacios para espectáculos musicales, se debe optar por suelos deportivos con excelentes propiedades fonoabsorbentes, combinados con tratamientos acústicos en paredes y techos, para lograr una optimización integral del entorno sonoro.

