El diseño modular es una tendencia importante en el desarrollo de los suelos deportivos modernos. Los suelos modulares están compuestos por paneles unitarios estandarizados que pueden combinarse de forma flexible según las necesidades del recinto, facilitando su instalación, sustitución y mantenimiento.

La mayor ventaja del diseño modular reside en la facilidad de instalación. Los paneles unitarios se conectan entre sí mediante sistemas de encaje a presión o estructuras de ensamblaje, sin necesidad de utilizar adhesivos, lo que permite una instalación rápida y un plazo de ejecución corto. Una cancha de baloncesto estándar puede completarse en pocas horas.
La sustitución rápida es otra gran ventaja de los suelos modulares. Cuando un panel se daña, basta con reemplazar únicamente ese panel unitario, sin necesidad de renovar toda la superficie. Esto reduce considerablemente los costes y el tiempo de mantenimiento.
Los suelos modulares son especialmente adecuados para recintos temporales y espacios para eventos. Los suelos modulares pueden montarse y desmontarse rápidamente para competiciones deportivas, exposiciones y espacios de entrenamiento temporales, pudiendo reutilizarse una vez finalizado el evento.
Los productos modulares de suelos deportivos de PVC suelen emplear sistemas de encaje a presión. Esta estructura garantiza una conexión firme entre los paneles, evitando que se desplacen o se levanten durante su uso.
Los suelos deportivos modulares suspendidos de polipropileno son un ejemplo representativo del diseño modular. Cada panel es una unidad independiente que se conecta con los demás mediante

