El barnizado tradicional de suelos deportivos requiere horas de secado entre capas

durante las cuales el polvo y los insectos pueden arruinar el acabado. La tecnología de curado ultravioleta (UV) resuelve este problema mediante una reacción fotoquímica instantánea.
Los barnices UV contienen fotoiniciadores que, al exponerse a la luz ultravioleta de alta intensidad, generan radicales libres que inician la polimerización de los monómeros acrílicos. En menos de 3 segundos, el barniz líquido se transforma en una película sólida y resistente, sin tiempo para que las impurezas se adhieran a la superficie.
Este proceso no solo acelera la producción, sino que también mejora la calidad del acabado. La película curada por UV tiene una densidad de reticulación superior a la de los barnices convencionales, lo que se traduce en una mayor resistencia a la abrasión y a los productos químicos de limpieza.
Además, el curado UV elimina la emisión de compuestos orgánicos volátiles (COV), ya que el 100% de los componentes del barniz se incorporan a la película sólida, sin evaporarse al aire. Es una tecnología que combina eficiencia industrial con responsabilidad ambiental.

