Históricamente, la instalación de suelos deportivos implicaba el uso de pegamentos fuertes y tóxicos que liberaban formaldehído y otros Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) durante años.

Esto convertía a los pabellones en espacios insalubres, especialmente para niños y adolescentes en edad de desarrollo. La revolución ecológica ha eliminado este problema mediante el uso de adhesivos avanzados.
Hoy en día, los suelos de PVC se instalan con pegamentos a base de agua o adhesivos de poliuretano de dos componentes que están certificados como libres de COV y formaldehído. En los suelos de madera, los sistemas flotantes modernos a menudo ni siquiera requieren pegamento entre las tablas, utilizando sistemas de clic o clavado oculto. Además, los selladores y barnices son 100% acuosos. Esto significa que, desde el primer minuto tras la instalación, el aire del pabellón es tan limpio como el del exterior, garantizando un entorno de entrenamiento seguro y saludable.

