Un pabellón deportivo interior de primer nivel no solo debe proteger el cuerpo de los atletas contra lesiones por impacto

sino también proporcionarles un entorno de campo sonoro confortable. Como sistema elástico flotante típico, el suelo deportivo posee de forma innata excelentes genes de reducción acústica. En primer lugar, las almohadillas elásticas de caucho en la base, al absorber la energía cinética de los saltos humanos, también cortan la ruta de transmisión del sonido estructural, atenuando drásticamente la transmisión de ruido de baja frecuencia a la estructura principal del edificio.
En segundo lugar, la capa aislante de tela no tejida antihumedad instalada entre las distintas capas estructurales juega un papel clave de amortiguación, absorbiendo eficazmente la liberación de microtensiones producidas por la fricción entre maderas y eliminando por completo los molestos chirridos. Además, el tablero base OSB de estructura porosa y la cavidad hueca de los largueros con cierta tasa de porosidad constituyen absorbentes acústicos de resonancia de Helmholtz naturales, capaces de reducir eficazmente el tiempo de reverberación y la interferencia de ecos dentro del recinto. Esta optimización acústica integral hace que el sonido de las zapatillas durante los partidos sea nítido y agradable, y al mismo tiempo garantiza una excelente claridad de voz cuando se celebran conferencias o espectáculos.

