Un suelo deportivo de madera de alta calidad requiere un cuidado meticuloso para mantener su rendimiento y belleza.

El mantenimiento diario no solo implica barrer, sino utilizar técnicas específicas. Se debe emplear una fregona de microfibra ligeramente humedecida (nunca empapada, ya que el exceso de agua es el enemigo número uno de la madera) junto con productos de limpieza neutros recomendados por el fabricante. Es fundamental evitar productos químicos abrasivos, ceras domésticas o disolventes que puedan dañar la capa de barniz antideslizante. Además, se debe controlar rigurosamente el ambiente interior, manteniendo una humedad relativa estable para evitar que la madera se contraiga o se expanda. Una rutina de limpieza adecuada prolonga la vida del suelo y garantiza una superficie segura y constante para los atletas.

