El suelo deportivo de madera ha evolucionado de ser una simple superficie de juego a convertirse en un lienzo para la identidad del equipo.

Gracias a técnicas avanzadas de marquetería y corte por chorro de agua (waterjet), es posible integrar logotipos de equipos, mascotas o diseños geométricos complejos directamente en la madera, sin utilizar pegatinas ni pinturas superficiales que se desgasten. Este proceso consiste en incrustar piezas de madera de diferentes especies o teñidas con colores específicos (por ejemplo, madera de nogal oscuro para contrastar con el arce claro) creando un mosaico duradero y estético. Estos diseños personalizados no solo elevan enormemente la estética del pabellón y el orgullo del equipo, sino que, al estar integrados en el grosor de la madera y protegidos por el barniz, mantienen su nitidez y color durante décadas. Es la forma definitiva de personalizar una cancha y convertirla en un verdadero templo deportivo con identidad propia.

