Tradicionalmente, los suelos deportivos de madera se consideraban instalaciones fijas y permanentes. Sin embargo, la innovación tecnológica ha dado lugar a los suelos deportivos desmontables (o vectoriales). Este es un avance revolucionario para los estadios multifuncionales modernos.

Estos suelos están diseñados con una estructura modular de alta precisión, donde las tolerancias de error son inferiores a 1 milímetro, permitiendo un ensamblaje perfecto sin herramientas complejas. Esto permite que un estadio convierta una cancha de baloncesto en un escenario para conciertos o una pista de patinaje sobre hielo en cuestión de horas. Además de su flexibilidad, estos suelos son reutilizables y más ecológicos. A pesar de ser desmontables, mantienen todas las propiedades de absorción de impactos y rebote de balón requeridas por las federaciones internacionales, demostrando que la movilidad no sacrifica el rendimiento profesional.

