Con la creciente concienciación sobre la salud, se ha prestado especial atención al respeto al medio ambiente y la seguridad de los suelos deportivos de madera.

En primer lugar, la madera debe proceder de bosques gestionados de forma sostenible y contar con la certificación FSC o PEFC. En segundo lugar, los adhesivos deben cumplir con los estándares de grado E0 (emisión de formaldehído ≤ 0,05 mg/m³) o superior, y el acabado debe ser un barniz UV al agua sin benceno ni metales pesados. Los suelos acabados también deben cumplir con la certificación nacional obligatoria 3C y la norma GB 18580-2017 «Límites de emisión de formaldehído en paneles de madera y sus productos para la decoración y renovación de interiores». En cuanto a la seguridad, el coeficiente de fricción superficial del suelo debe mantenerse entre 0,4 y 0,6 para evitar resbalones; los bordes deben estar libres de rebabas o esquinas afiladas; y la clasificación de resistencia al fuego debe ser B1 (material ignífugo). Algunos productos de alta gama también incluyen un recubrimiento antibacteriano para inhibir el crecimiento de bacterias como E. coli y Staphylococcus aureus. Especialmente en escuelas y jardines de infancia, la protección del medio ambiente y la seguridad son consideraciones primordiales. Por lo tanto, al comprar, es fundamental exigir a los proveedores informes de pruebas completos y priorizar las marcas que hayan obtenido la certificación ISO 14001 del sistema de gestión ambiental.

