El material de los suelos deportivos de madera determina directamente su experiencia de usuario y durabilidad. Actualmente, los materiales más comunes en el mercado se dividen en dos categorías principales: suelos deportivos de madera maciza y suelos deportivos de madera compuesta.

Cada uno presenta ventajas en cuanto a las características de la materia prima y los escenarios de aplicación. Los suelos deportivos de madera maciza utilizan maderas duras naturales como materia prima, entre las que destacan el arce, el roble y el abedul. El arce, material preferido en competiciones internacionales, posee una textura fina y uniforme, dureza moderada y excelente elasticidad, lo que proporciona una pisada cómoda y absorbe eficazmente el impacto de la actividad deportiva, reduciendo el riesgo de lesiones para los atletas. Sin embargo, es más caro y requiere condiciones óptimas de temperatura y humedad en el entorno de instalación, por lo que resulta más adecuado para entornos de alta gama como estadios y recintos deportivos profesionales. El roble es duro y resistente al desgaste, con una veta clara y atractiva, ofreciendo una excelente relación calidad-precio y una mayor resistencia a la humedad en comparación con el arce. Se utiliza ampliamente en lugares de uso frecuente como gimnasios escolares y centros de fitness. La madera de abedul es suave, posee una excelente elasticidad y es menos costosa, lo que la hace ideal para pabellones deportivos y salas de actividades con presupuestos limitados. Los pisos deportivos de madera compuesta constan de una estructura multicapa. La capa superficial está hecha principalmente de chapa de madera dura de alta calidad, la capa central es de madera contrachapada multicapa o tablero de fibra de alta densidad, y la capa inferior es de equilibrio. Este material combina la sensación de la madera maciza con la estabilidad de la madera de ingeniería, ofreciendo una resistencia superior a la humedad y a los insectos, resistencia a la deformación y al agrietamiento, fácil instalación, bajos costos de mantenimiento y un precio relativamente asequible, lo que lo hace ideal para canchas cubiertas de baloncesto, bádminton, estudios de danza y otros espacios deportivos multiusos. Al elegir este material, es fundamental considerar su respeto por el medio ambiente. Los pisos deportivos de madera de alta calidad deben cumplir con la norma ambiental E0, con emisiones de formaldehído ≤0,124 mg/m³, para evitar cualquier impacto en la salud de los atletas. Además, un enfoque equilibrado, que combine madera maciza y materiales de madera de ingeniería en función de la frecuencia de uso del lugar, el tipo de deporte y el presupuesto, es esencial para lograr un buen equilibrio entre practicidad y rentabilidad.

