Control de calidad desde la materia prima hasta los materiales auxiliares: El rendimiento de los pavimentos deportivos de madera no depende únicamente de la madera de la superficie, sino del efecto sinérgico de múltiples materiales, como la materia prima, la capa antihumedad, la capa amortiguadora y los adhesivos. El control de calidad de cada material es fundamental para garantizar la seguridad y la durabilidad de las instalaciones.

La materia prima, como capa estructural principal del pavimento deportivo de madera, debe cumplir simultáneamente con los requisitos de resistencia y elasticidad. Las materias primas de madera maciza deben ser de maderas duras que hayan sido sometidas a un proceso de tratamiento en tres etapas: desengrasado, secado y curado. El proceso de secado debe controlar el contenido de humedad de la madera dentro de un rango que se ajuste a la humedad de la región donde se utilizará (por ejemplo, del 8 % al 10 % en regiones del norte y del 10 % al 12 % en regiones del sur) para evitar deformaciones y grietas en el pavimento debido a cambios posteriores en el contenido de humedad. El sustrato compuesto utiliza un proceso de prensado cruzado multicapa de madera maciza. La capa superficial utiliza una chapa de madera dura de 3-4 mm de espesor, mientras que la capa central emplea maderas blandas como el pino o el álamo. Aprovechando las diferencias de densidad entre las distintas maderas, se logra el doble efecto de una superficie resistente al desgaste y un núcleo amortiguador de impactos. La madera del núcleo debe someterse a un tratamiento antiinsectos con la adición de insecticidas ecológicos para garantizar una vida útil superior a 15 años.
La selección de los materiales auxiliares es igualmente importante. La barrera contra la humedad suele emplear una película de polietileno de 0,2 mm de espesor, que debe formar una barrera completa entre el suelo y el terreno durante la instalación. Especialmente en espacios subterráneos o zonas húmedas, se requiere una capa adicional de revestimiento antihumedad ecológico para evitar la penetración de la humedad del suelo. La capa amortiguadora, que actúa como núcleo amortiguador de impactos, suele utilizar materiales como almohadillas de caucho, almohadillas de espuma de PVC y almohadillas de fibra de poliéster. Las almohadillas de caucho tienen una tasa de recuperación elástica superior al 90%, lo que las hace idóneas para espacios con altas exigencias de absorción de impactos, como las pistas de baloncesto. Las almohadillas de espuma de PVC ofrecen la ventaja de ser ligeras y resistentes al agua, lo que las hace ideales para gimnasios, estudios de yoga y entornos similares. El adhesivo debe ser un adhesivo para suelos de madera que cumpla con la norma ambiental nacional E0. Su resistencia de unión debe ser ≥1,5 MPa y debe tener cierta elasticidad para soportar la tensión causada por la dilatación y contracción térmica del suelo y evitar la delaminación.

