La humedad es alta en zonas húmedas, lo que permite que la humedad del suelo penetre fácilmente en los suelos deportivos de madera, provocando que la madera se hinche
deforme, enmohezca y pudra. Por lo tanto, la impermeabilización es fundamental al instalar suelos deportivos de madera en zonas húmedas, requiriendo un control exhaustivo durante todo el proceso, desde la instalación hasta el mantenimiento.
La impermeabilización del subsuelo antes de la instalación es fundamental. Primero, compruebe el contenido de humedad del subsuelo. Si supera el 12%, aplique una membrana impermeable (una membrana de polietileno con un espesor mínimo de 0,2 mm). Coloque las membranas de manera que cada una se solape entre 10 y 15 cm y selle las juntas con cinta adhesiva para crear una capa impermeable completa, aislando el suelo de la humedad que penetra hacia arriba. Segundo, al colocar el subsuelo sobre la membrana, coloque juntas impermeables (generalmente de goma o plástico) debajo del subsuelo para evitar el contacto directo entre el subsuelo y la membrana, minimizando aún más la conducción de humedad. Además, deje una separación de 5-8 cm entre los contrapisos para facilitar la circulación del aire y reducir la humedad localizada.
El suelo también debe ser apto para ambientes húmedos. Priorice los materiales resistentes a la humedad, como los suelos deportivos de roble carbonizado (la carbonización reduce la absorción de humedad de la madera) o los suelos deportivos compuestos con un espesor de chapa de al menos 4 mm (su estructura multicapa impide la penetración de la humedad). Evite las maderas sin tratar que absorben la humedad, como el arce y el pino. Si elige estas maderas, aplique un revestimiento especial antihumedad en la parte posterior del suelo.