Mi suelo no brilla lo suficiente, ¿debería encerarlo?» Esta es una idea errónea común entre quienes no son profesionales respecto al mantenimiento de suelos de madera para instalaciones deportivas.

De hecho, en el caso de los suelos de madera para instalaciones deportivas profesionales, encerar no es mantenimiento, sino más bien una forma de «daño». Si bien encerar los suelos domésticos sirve para mejorar la estética y la resistencia a las manchas, deja la superficie demasiado lisa. En el deporte, la fricción es crucial para la seguridad de los atletas. Organizaciones autorizadas como la FIBA estipulan que el coeficiente de fricción de los suelos deportivos debe mantenerse entre 0,4 y 0,7. Encerar reduce drásticamente el coeficiente de fricción, lo que aumenta el riesgo de resbalones, esguinces y otros accidentes graves al frenar bruscamente o girar. Por el contrario, una fricción excesiva (demasiado rugosa) dificulta el deslizamiento y puede provocar esguinces articulares.
Los suelos de madera para instalaciones deportivas profesionales están recubiertos con una laca antideslizante especial de poliuretano mate (laca UV). Este barniz, por sí solo, posee propiedades antideslizantes y resistentes al desgaste, y no requiere encerado para realzar su brillo. La forma correcta de mantener su brillo es mediante una limpieza profunda y un mantenimiento regular del revestimiento. Cuando el barniz esté muy desgastado y su capacidad antideslizante disminuya, se debe aplicar un tratamiento antideslizante profesional o una nueva capa de barniz, en lugar de encerarlo. Por lo tanto, recuerde: cuanto más brillante sea el pavimento deportivo, mejor; mantener un agarre adecuado es fundamental para la seguridad.
