Las especificaciones de los suelos de madera para uso deportivo no son uniformes, pero pueden ajustarse con flexibilidad según el tipo de recinto, los requisitos de uso y el método de instalación. El espesor estándar de la capa superficial suele ser de 22 mm (3/4 de pulgada), el ancho oscila entre 57 y 76 mm y el largo, en la mayoría de los casos

es de 1800 a 2200 mm. La separación entre las vigas suele ser de 400 a 600 mm, y las dimensiones de la sección transversal de las vigas principales suelen ser de 50 × 70 mm o 60 × 80 mm. La altura total del sistema completo después de la instalación varía entre 80 y 150 mm y puede ajustarse según la altura de la red y la disposición de las tuberías del recinto. Para canchas de baloncesto, bádminton y otras, la FIBA o la BWF tienen requisitos específicos para las dimensiones de la cancha, y el suelo debe estar estrictamente alineado con las marcas. Además, algunos proyectos de alta gama admiten servicios de personalización, como recubrimientos de color especiales, incrustación de logotipos y marcas de zonificación. Cabe destacar que, si bien las especificaciones son ajustables, los parámetros estructurales fundamentales (como el espesor de la almohadilla elástica y la densidad de las viguetas) no deben modificarse arbitrariamente para evitar afectar el rendimiento general. Al comprar, se debe desarrollar un plan razonable basado en las dimensiones reales y la ubicación funcional del lugar.
