Efecto sinérgico de paneles, vigas y materiales auxiliares: El rendimiento general de los pisos deportivos de madera no depende de un solo material, sino del efecto sinérgico de varios, como paneles, vigas, capas impermeables y almohadillas amortiguadoras.

Cada material cumple una función específica, y su selección y calidad influyen directamente en la seguridad, la comodidad y la vida útil de la instalación, lo que resulta crucial para la creación de un campo deportivo profesional.
Como capa de contacto directo del piso deportivo de madera, la selección del material del panel es fundamental. Las instalaciones para competencias profesionales suelen utilizar paneles de arce, que son duros, resistentes y tienen un módulo de elasticidad superior a 11 000 N/mm², lo que les permite recuperar rápidamente su forma original durante ejercicios de alta intensidad. Además, presentan una textura superficial fina y una excelente resistencia al desgaste. Las instalaciones de entrenamiento o con presupuestos limitados pueden optar por paneles de roble o fresno. El roble es ligeramente más duro que el arce y tiene mayor resistencia al desgaste, mientras que el fresno ofrece una buena relación calidad-precio, una veta atractiva y una excelente estabilidad. Los materiales de los paneles deben someterse a un estricto tratamiento de secado, con un contenido de humedad controlado entre el 8 % y el 10 %, y a tratamientos antiinsectos y anticorrosión para prevenir la infestación de insectos y el deterioro durante su uso.
Como material central de la estructura de soporte, la quilla desempeña un papel crucial en la distribución de la presión y la transferencia de cargas. Los materiales más comunes son el pino, el cedro y el abedul. Las quillas de pino ofrecen una excelente relación calidad-precio, con una veta recta, madera ligera y blanda, y buena tenacidad, absorbiendo eficazmente los impactos. Las quillas de abedul son más resistentes y tienen una dureza moderada, lo que las hace adecuadas para grandes recintos con altas exigencias de carga. Las especificaciones de la quilla deben seleccionarse en función del uso del recinto. Los recintos de competición profesionales suelen utilizar quillas de 45 mm × 60 mm, mientras que los recintos de entrenamiento pueden utilizar quillas de 38 mm × 50 mm, con una separación controlada entre 400 mm y 500 mm para garantizar un soporte uniforme y evitar el colapso o el crujido del suelo.
