En el mercado de suelos deportivos, la madera maciza ha dominado durante mucho tiempo gracias a su excelente rendimiento y experiencia de uso. Las opciones más comunes para suelos deportivos de madera maciza suelen utilizar especies de madera noble como el arce, el roble y el abedul. Estas maderas poseen propiedades físicas únicas que se adaptan perfectamente a las exigencias de los entornos deportivos.

Los suelos deportivos de arce son una opción popular para instalaciones profesionales como canchas de baloncesto y voleibol. Su veta clara y hermosa, su textura firme, su densidad uniforme y su módulo elástico moderado absorben eficazmente el impacto cuando los atletas saltan y aterrizan, minimizando el daño articular. El arce también ofrece una excelente resistencia al desgaste. Gracias a un tratamiento superficial especializado, puede soportar la fricción deportiva frecuente y tiene una vida útil de 15 a 20 años. Sin embargo, la madera de arce requiere un entorno de crecimiento exigente y un ciclo de crecimiento largo, lo que resulta en un coste relativamente alto. Se utiliza habitualmente en instalaciones deportivas profesionales.
Los suelos deportivos de roble, por otro lado, son reconocidos por su alta dureza y resistencia a la corrosión. Con una densidad de secado al aire de aproximadamente 0,76 g/cm³, el roble ocupa el segundo lugar en dureza, después del arce. Su estructura compacta lo hace menos susceptible a la deformación y el agrietamiento, lo que lo hace adaptable a diversos climas. Además, el roble ofrece una mejor relación calidad-precio que el arce y se utiliza ampliamente en espacios no profesionales, como gimnasios escolares y centros de fitness, donde el rendimiento es crucial.
Aunque ligeramente menos duro que el arce y el roble, el suelo deportivo de abedul ofrece una excelente tenacidad y maleabilidad. Su grano fino y su color suave le confieren una apariencia elegante tras el tratamiento. Su excelente elasticidad proporciona una sensación de confort a los atletas, lo que lo hace ideal para estudios de danza, estudios de yoga y otros espacios deportivos donde tanto la elasticidad como la estética son cruciales.
