Elección del grosor, el ancho y el contenido de humedad: Las especificaciones de los suelos deportivos de madera varían y requieren una selección flexible en función de factores como el tipo de recinto, el deporte y la frecuencia de uso. El grosor, el ancho y el contenido de humedad son tres especificaciones fundamentales que influyen directamente en la dificultad de instalación, el rendimiento y las situaciones aplicables. Elegir las especificaciones correctas garantiza que el suelo se adapte perfectamente a las necesidades del recinto y ofrezca un rendimiento óptimo.

El grosor es una especificación clave para los suelos deportivos de madera, que abarca principalmente el grosor de la superficie y el grosor total. El grosor de la superficie se refiere al grosor de la chapa de madera dura sobre la superficie del suelo. Los suelos deportivos de madera maciza suelen tener un grosor de 18-22 mm, mientras que los suelos deportivos de madera maciza compuesta multicapa tienen un grosor de 3-6 mm. Una capa superficial más gruesa mejora la resistencia al desgaste y la capacidad de reparación, lo que los hace adecuados para recintos profesionales de alta frecuencia, como canchas de baloncesto profesionales y grandes gimnasios. Las capas superficiales más delgadas son más rentables y adecuadas para recintos de aficionados o de entrenamiento con menos uso. El espesor total se refiere al espesor total del suelo desde la superficie hasta la base. Los suelos deportivos de madera maciza suelen tener un espesor total de 20-25 mm, mientras que los suelos deportivos de madera maciza multicapa compuesta tienen un espesor total de 15-20 mm. Este espesor afecta la estabilidad y elasticidad del suelo. Un espesor total mayor aumenta la capacidad de carga del suelo, pero también requiere una mayor planitud de la superficie durante la instalación, lo que requiere una nivelación previa.
Las especificaciones de ancho deben seleccionarse en función del área del recinto y su calidad visual. Los anchos comunes de los suelos deportivos de madera varían de 120 a 180 mm, aunque algunos recintos con requisitos específicos pueden optar por tablones de más de 200 mm. Los tablones estrechos (120-150 mm) ofrecen mayor estabilidad, con mínima expansión y contracción debido a las fluctuaciones de temperatura y humedad, lo que los hace menos propensos a deformarse y agrietarse en las juntas. Son adecuados para recintos grandes o zonas con altas fluctuaciones de humedad. Los tablones anchos (160-180 mm) ofrecen una apariencia más espaciosa, minimizan las juntas y mejoran la estética general del local. Son adecuados para locales pequeños y medianos o espacios que buscan una estética minimalista. Sin embargo, los tablones anchos requieren mayor tecnología de instalación, y se deben reservar suficientes juntas de dilatación (normalmente de 8-12 mm) en las juntas para evitar la deformación del suelo debido a las variaciones ambientales.
